Descripción
Subir al campanario de la catedral de Mantua, la de San Pedro, es ganar un balcón en pleno centro histórico. La visita dura unos 30 minutos y llega hasta unos 40 metros de altura; desde arriba aparecen las plazas, los lagos y las residencias de los Gonzaga.
La torre, románica, es lo más antiguo de la catedral: una mole cuadrada y maciza con ventanas geminadas y trígeminas, que queda encajada entre la fachada del barroco tardío y el lateral gótico. Tras una gran restauración, ha abierto sus puertas, y la subida invita además a conocer los tesoros de la diócesis, dentro de una ciudad que figura en la lista de la UNESCO.
- miradores a lo largo de la subida
- audioguías en italiano y en inglés, con la entrada
- un cupón para visitar la cúpula de Sant'Andrea
Antes de reservar, ten en cuenta las condiciones. Las barreras arquitectónicas impiden el paso a quien tenga movilidad reducida o vaya en silla de ruedas, y no se aconseja con vértigo, claustrofobia, problemas cardíacos o respiratorios, ni durante el embarazo, ni a niños de menos de 6 años. Hasta los 14 años hay que ir con un adulto. Se permite hacer fotos, no se admiten animales salvo perros de asistencia y solo se sube en la visita guiada.