Descripción
La iglesia de Santa Maria del Gradaro es una iglesia románico-gótica de Mantua, en la via Gradaro, a espaldas del lago Inferiore: comenzada en 1256, es uno de los testimonios más nobles del arte sacro medieval de la ciudad.
La fachada a dos aguas, asimétrica, tiene un rosetón y una portada de 1295 firmada por Jacopo y Ognabene Gratasola. Dentro, tres naves conservan los frescos: la historia de la Pascua, de la Última Cena a la Resurrección, y en el ábside profetas, santos y dos Vírgenes con el Niño. Quedan también las bases del muro que separaba a los fieles de los monjes.
Según la tradición, aquí fue martirizado san Longinos, el centurión que llevó a Mantua la Preciosísima Sangre. Tras las supresiones de María Teresa, desde 1775 la iglesia fue almacén militar y pasó casi dos siglos sin culto; el nombre quizá venga del latín cretarium, la arcilla de la orilla del lago.
La fachada a dos aguas, asimétrica, tiene un rosetón y una portada de 1295 firmada por Jacopo y Ognabene Gratasola. Dentro, tres naves conservan los frescos: la historia de la Pascua, de la Última Cena a la Resurrección, y en el ábside profetas, santos y dos Vírgenes con el Niño. Quedan también las bases del muro que separaba a los fieles de los monjes.
Según la tradición, aquí fue martirizado san Longinos, el centurión que llevó a Mantua la Preciosísima Sangre. Tras las supresiones de María Teresa, desde 1775 la iglesia fue almacén militar y pasó casi dos siglos sin culto; el nombre quizá venga del latín cretarium, la arcilla de la orilla del lago.